Consultor de IA

Por Mario Castelló · Actualizado en agosto de 2026

La mayoría de las empresas que quieren «meter IA» no necesitan más IA. Necesitan que alguien les diga dónde. Esa es la diferencia entre gastar dinero y ganarlo, y es justo para lo que sirve un consultor de IA: miro tu negocio entero y te digo dónde sí y dónde no tiene sentido. Simple, ¿verdad? Pues casi nadie lo hace.

Te hablo de tu negocio, no de la herramienta de moda

La tecnología me aburre, aunque viva de ella. No te voy a hablar del modelo que ha salido esta semana ni de la herramienta de moda; te voy a hablar de tu negocio. Lo miro entero y muchas veces la respuesta correcta es la que nadie te da: «esto no lo automatices».

La mayoría de amantes de la IA le han delegado también el cerebro. Aquí las soluciones las pensamos nosotros —y sí, nos apoyamos en IA para dar un servicio mejor, no para disfrazar el trabajo.

La IA es una palanca

Miro el negocio antes que la IA por una razón muy concreta. La IA es una palanca: si empujas algo que ya funciona, lo multiplica; si empujas un proceso que está medio roto, lo termina de destrozar. Por eso, antes de proponerte nada, entiendo cómo entran tus clientes, quién hace qué y dónde se pierde el tiempo. Hasta que ese mapa no está claro, cualquier propuesta es adivinar. Y yo no vivo de adivinar.

La herramienta se elige al final. A veces una automatización sencilla resuelve más que un modelo enorme mal integrado. Y si el problema está en el teléfono, eso es harina de otro costal: un agente de voz toca llamadas reales, agenda y promesas al cliente, y se decide aparte. Si has venido por los asistentes telefónicos, te atendemos aquí → Castello.

Todo empieza por la Auditoría

No se la salta nadie —ni aunque ya tengas a una empresa montándote cosas de IA, ni aunque hayas hecho un máster—. La Auditoría es lo que haga falta: igual sale estrategia, igual sale decirte que hasta que no arregles tus procesos mejor no apliques IA. No lo sé hasta que la haga.

Lo que sí sé es lo que te llevas: un mapa de tu negocio —dónde sí, dónde no, cómo y en qué orden—, no un PDF de 200 páginas hecho con IA para impresionar. Sobre ese mapa montamos la infraestructura técnica y desarrollamos las soluciones más importantes —serán cuatro, serán ocho, lo definimos en la Auditoría—, pero es seguro que te harán ahorrar cientos de miles de euros.

Tienes el detalle de qué estudia y qué incluye en la página de la Auditoría.

Si hay recorrido, soy tu partner tech

Cuando la Auditoría dice que merece la pena seguir, trabajamos mes a mes. Me siento con tu equipo, entiendo el negocio y decidimos juntos qué se automatiza primero y qué se deja en paz. Después nos encargamos de automatizar las partes más profundas y de activar las palancas que más retorno te van a dar.

Lo que no vas a verme hacer, nunca: llenarte de dashboards con muchos colores e informes hechos con IA —tengo la mala costumbre de no disfrazar mi trabajo—, convocar reuniones semanales para justificar la factura —odio las de más de media hora— ni entregarte un PowerPoint con la palabra «sinergias» o «transformación digital».

Una demo no demuestra nada

Llegados aquí, la pregunta justa es: ¿cómo sé que esto funciona de verdad y no es otra demo bonita? Todo el mundo te enseña una IA que deslumbra en quince minutos, o un post contándote que ha reemplazado a un equipo entero con Claude. ¿Pero alguien te lo ha enseñado por dentro?

Una demo está hecha para impresionar, no para aguantar miles de usos. Si crees que porque algo funciona en una reunión va a funcionar el día 200 a las tres de la mañana, cuando nadie la mira, siento decirte que por ahí no es. Lo único que importa es que trabaje sola, todos los días. Y eso sí se mide.

Precio, y cómo se empieza

La consultoría mes a mes va desde 4.000 €/mes + IVA si estás en España, con permanencia mínima de seis meses, y siempre después de la Auditoría: no pongo precio a algo que aún no he mirado, porque sería inventar un número.

¿Cómo arrancamos?

  1. Rellenas el formulario —es la única forma en la que podemos comunicarnos.
  2. Te pido los datos para estudiar tu caso. Si no te puedo ayudar o creo que no estás en el punto, te lo digo en la primera llamada.
  3. Si encaja, te doy fechas y el presupuesto de la Auditoría.
  4. Abonas la Auditoría. Pago por adelantado.
  5. Una vez hecho el pago, empezamos. Y si no, pues no.

Dudas que me llegan siempre

Ya me hizo una auditoría de IA otro proveedor. ¿Trabajamos?

No podemos si no pasas por la mía primero. Y no pasa nada.

¿Trabajas con cualquier empresa?

No. Me centro en empresas de energía e instalaciones —comercializadoras, calderas, climatización, aerotermia, solar, mantenimiento—, y aun así no es para todos. Si no te puedo ayudar o creo que no estás en el punto, te lo digo en la primera llamada.

¿Estás al día de los mil modelos y herramientas que salen cada semana?

No. Como el resto, me entero por los vídeos de «X IA acaba de matar a [herramienta/profesión]». …No fastidies. ¿Sabes cuánto gasto cada mes en formación y en visitar los países más avanzados en tech? Te escribo esto desde Tokio.

¿Tiene garantía tu trabajo?

Sí. Lo que hago se mide en horas que tu equipo deja de perder y en dinero que dejas de tirar, no en una gráfica verde.

¿Quieres saber dónde tiene sentido la IA en tu negocio?

Empieza por entender cómo trabajo y rellena el formulario. Es la única forma en la que podemos comunicarnos.

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